Comentarios acerca de la visión del Profesor Ananda Mohan Chakrabarty frente al caso Myriad Genetics

Febrero 2014

Palabras claves: patentabilidad de genes, Chakrabarty, Myriad genetics

Tres décadas después de haber sido beneficiario de la primera patente concedida en Estados Unidos sobre un micro-organismo genéticamente modificado, Ananda Mohan Chakrabarty plasma en un artículo publicado el 20 de Junio de 2013 por ¨The Journal of Commercial Biotechnology¨[1], su visión analítica acerca de la decisión de la Suprema Corte de los Estados Unidos en el caso Association for Molecular Pathology, et al., v. Myriad Genetics, Inc., et al.

En una primera medida, el científico ofrece un recorrido crítico de los argumentos aducidos por la Suprema Corte en 1980 al establecer la patentabilidad de una bacteria compuesta por plásmidos óptimos para la degradación del petróleo. De acuerdo con Chakrabarty, dicha decisión generó un gran impulso en la investigación biotecnológica del país como quiera que del tenor literal de la sentencia proferida a favor del mencionado profesor, se derivaba la posibilidad de extender sus efectos a demás organismos y microorganismos vivos, admitiendo entonces, la patentabilidad de todo aquello desarrollado bajo la ciencia biotecnológica y cuya utilidad sea demostrada en el proceso de concesión de la patente. Esta interpretación que hace el científico de la sentencia se debe principalmente a lo expresado en dicho momento por la Corte, la cual extendió considerablemente el concepto de materia protegible bajo el manto de la patente a todo aquello que fuera creado por el hombre y estuviera bajo la luz del sol: ¨Congress intended statutory subject matter to ̳include anything under the sun that is made by man¨[2]. Ahora bien, la Corte también dejó en claro que la patentabilidad no solo estaría condicionada al examen de los criterios de no obviedad, novedad y utilidad, sino además, a la naturaleza del objeto de protección. Efectivamente, todo aquello considerado como producto de la naturaleza, es decir, que se encuentre inmerso dentro de los conceptos de ideas abstractas, fenómenos físicos y leyes de la naturaleza, no se consideraría materia protegible. Sobre el punto, es necesario dejar en claro que los criterios de identificación respecto de cada una de estas excepciones son diferentes.

Al respecto, vale la pena recordar la relevancia que tuvo la Decisión de Chakrabarty en la fundamentación de la doctrina de los productos de la naturaleza, y cuya esencia fue captada al momento de concluir acerca de la solicitud del famoso científico: ¨had produced a new bacterium with markedly different characteristics from any found in nature¨. De ahí entonces la importancia de analizar la perspectiva personal que plasma Chakrabarty en su artículo acerca de la Decisión de Myriad Genetics, la cual a todas luces se vislumbra como una nueva lectura de dicha doctrina.

El análisis que el autor hace de la Decisión de Myriad se construye sobre los objetivos de la ley de patentes: “(i) to promote the progress of ‘any new and useful art, machine, manufacture, or composition of matter, or any new or useful improvement thereof ‘ and (ii) to ensure that ‘ingenuity should receive a liberal encouragement”. En efecto, señala el científico que dicha sentencia no cumple a cabalidad con dichas finalidades, como quiera que aquellos sectores de la industria biotecnológica, cuyos desarrollos dependen del análisis de las modificaciones de genes aislados y no de aquellos que involucren ADN complementario (ADNC), se verían afectados considerablemente. Así, podría generarse un desincentivo en la investigación y el desarrollo de métodos de diagnóstico que se circunscriban al análisis de genes aislados y cuya patentabilidad sería inadmisible de conformidad con el caso de Myriad Genetics, dado que dichos genes fueron analizados por la Corte Suprema como productos de la naturaleza.

Aunado a lo anterior, a juicio del autor, el análisis realizado por la Corte carece de justificaciones que eran necesarias, por cuanto limitó su análisis a la novedad de los genes, siendo necesario también el estudio de su utilidad. Esta falencia no solo influye en los efectos del fallo en el caso en concreto, sino además en todo el sistema de patentes Americano. En efecto, un fallo en tal sentido limita considerablemente la extensión de la patente ya señalada desde el caso Chakrabarty y omite dejar sentado de manera certera y clara el riguroso análisis que deben hacer las Oficinas de patentes, las cuales están avocadas a conceder la patente única y exclusivamente a aquello que cumple con todos los criterios de patentabilidad. Ahora bien, aun cuando los genes en sí mismos no podrían ser considerados ¨útiles¨, el aislamiento y la purificación de los mismos si representa grandes ventajas para la ciencia médica[3].

Además, el profesor señala que la Corte omitió estudiar la patentabilidad de las mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA1, las cuales hubieran podido ser de gran utilidad en el diagnóstico del cáncer de mama. Y aunque advierte el científico que estos mecanismos podrían ser catalogados como meras actividades mentales no susceptibles de ser protegidas a través de patentes, también es cierto que tal como lo ha sostenido la Corte en el caso Diamond v. Diehr, dichas actividades serían protegibles una vez sea verificada su estrecha relación con invenciones útiles.

Finalmente, es importante resaltar el cuestionamiento al cual hace alusión Chakrabarty en cuanto a las consecuencias de la Decisión en el tratamiento del cáncer a través de medicamentos elaborados a partir del aislamiento de productos naturales. Se pregunta entonces si este tipo de tratamiento estaría en riesgo, como quiera que se trata tan solo del aislamiento de ingredientes ya existentes. Este interrogante aducido al final de su artículo es entrelazado con unos breves comentarios acerca de la urgente necesidad de desarrollar medicamentos con menos índices de toxicidad, esto es requerido tanto por la ciencia médica como por el actual acontecer de la enfermedad del cáncer, cuyos tratamientos paliativos resultan ser altamente costosos para el bienestar del paciente.

El debate entorno a la patentabilidad de genes adquiere importancia diaria no solo a raíz de la evolución de la investigación científica sino también por el constante crecimiento de las necesidades médicas de los pacientes, tanto en fases de diagnóstico como en el tratamiento. Así, aunque debe estudiarse con mayor profundidad los efectos que la Sentencia del caso Myriad Genetics, genera en la industria e investigación biotecnológica, resulta también interesante estudiar en consonancia con los argumentos jurídicos de las Cortes, aquellas dilucidaciones realizadas por los innovadores o científicos. En cuanto a la materia, aun queda por descifrar el futuro de posibles disputas jurídicas similares, respecto de las cuales muchos seguirían aduciendo argumentos en contra de la patentabilidad de genes, tal como la doctrina de los anticomunes. Sobre el particular, Michael Heller y Rebecca Heisenberg han indicado que la patente ocasionaría en la investigación biotecnológica un gran estancamiento, retrasando así la innovación: ¨patent rights too far upstream from commercially viable products create an anticommons of stacked and overly broad properfy rights that retards innovation.¨[4]


[1] El artículo se encuentra disponible en la siguiente página web: http://commercialbiotechnology.com/index.php/jcb/article/view/626/576

[2] Diamondv.Chakrabarty, U.S. (1980)

[3] Al respecto puede consultarse: Arsenio M. Fialho1 and Ananda M. Chakrabarty, ¨Patent controversies and court cases Cancer diagnosis, therapy and prevention¨, Cancer Biology & Therapy 13:13, 1229–1234, Landes Bioscience, Noviembre de 2012.

[4] Jackson Jonah D., Something like sun: Why even ¨Isolated and Purified” Genes are still products of nature, Texas Law Review, Vol. 89: 1453.