Patent trolls, forum shopping y algunas lecciones para aprender

Un nuevo capítulo se ha escrito en la novela de los llamados Patent trolls, ahora protagonizado por la Corte Suprema de Estados Unidos al fallar el caso TC Heartland v. Kraft Foods Group Brands[1].

En este blog ya nos hemos referido a la figura de los patent trolls[2], que, a pesar de presentarse con mayor frecuencia en Estados Unidos, empieza tímida, pero preocupantemente a hacer su aparición en nuestro país[3].

Es de recordar que los patent trolls, término peyorativo para referirse a lo que la doctrina especializada ha llamado patent-assertion entities (PAEs) y non-practicing entities (NPEs), constituyen uno de los fenómenos con mayor impacto en años recientes en el mundo de la propiedad intelectual.

Dicha práctica es llevada a cabo en su mayoría por empresas cuyo ingreso se deriva del hecho de adquirir patentes y posteriormente buscar regalías de los infractores mediante la amenaza de litigios. Típicamente, las amenazas de infracciones de patentes son conciliadas, debido, entre otros factores a los altos costos del litigio de patentes[4]. En palabras de la profesora Christina Mulligan en un panel organizado por la Information Society Project de la facultad de Derecho de la universidad de Yale “este tipo de conductas en donde las patentes se encuentran escondidas, como un submarino, hasta que una empresa de forma independiente desarrolla y comercializa una tecnología equivalente, son perjudiciales porque la sociedad no gana absolutamente nada con la concesión de dicha patente”[5].

La práctica que involucra patent trolls en Estados Unidos alcanzó su nivel máximo a finales de 2015, mostrando otro preocupante aspecto relacionado con la utilización del llamado fórum shopping. La siguiente gráfica muestra la íntima manera en que estas dos figuras (fórum shopping y patent trolls) se entrelazan[6]:

En la gráfica se puede observar como en noviembre se llegaron a presentar 790 demandas por infracción de patentes, la mayoría de ellas relacionadas con patents trolls, llegando a la exorbitante cifra de 212 presentadas el mismo día. Lo más preocupante de estas cifras es el lugar de presentación de las mismas, ya que, de aquellas presentadas en noviembre, el 80% se realizó ante el Distrito Este de Texas, conocido por ser “amigable con las patentes”, en especial en una pequeña ciudad llamada Marshall, en donde su juzgado conoció alrededor de una cuarta parte de todos los casos de patentes de Estados Unidos[7].

Pues bien, la sentencia de la Corte Suprema Justicia en el caso TC Heartland v. Kraft Foods Group Brands parece haber puesto punto final al fórum shopping utilizado en los procesos de patentes, especialmente aquellos que involucran un patent troll, al sostener que las demandas de infracción de patentes deben presentarse en el lugar en el que la empresa demandada tenga su residencia.

El problema jurídico a determinar fue en particular el alcance de la expresión residencia, contenida en una recodificación llevada a cabo en 1948 que sostenía[8];

Toda acción civil por infracción de patentes podrá ser presentada en el distrito judicial donde reside el demandado, o donde este haya cometido actos de infracción y tenga un lugar donde hace sus negocios de forma habitual y establecida.

La Corte Suprema en la sentencia dispuso que la expresión residencia debe ser interpretada como el lugar en donde la empresa fue creada (incorporated), por lo tanto, es previsible que a la par que disminuirán notablemente las demandas presentadas ante el Distrito Este de Texas, aumentarán exponencialmente los casos en Delaware y en el Distrito Norte de California donde tienen su asiento numerosas empresas de tecnología.

La comentada decisión de Estados Unidos nos lleva a plantearnos algunas preguntas aplicadas al caso colombiano relacionadas con la competencia judicial para conocer de infracciones de patentes.

Como hemos comentado en otras entradas de este blog, el aumento en el número de patentes presentadas y concedidas en Colombia en los últimos años traerá consigo una mayor explotación de estos derechos exclusivos y con ella, el aumento de litigios en esta materia.

Así las cosas, y teniendo en mente el éxito que ha tenido la Delegatura de Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio conociendo casos relacionados con propiedad industrial, surge la pregunta ¿ es posible que una infracción cometida por una persona natural o jurídica que resida en un lugar del territorio nacional diferente a Bogotá pueda ponerse en conocimiento de dicha Delegatura?, si la respuesta es afirmativa, como parece serlo, ¿podría esta práctica estar en detrimento del derecho al debido proceso de un demandado que se encuentre domiciliado en otra ciudad?

Aunque algunos sostendrán que no se debe resolver un problema antes de que el mismo se presente, consideramos que es más que conveniente plantear este tipo de interrogantes para ir construyendo las bases de futuras soluciones que brindarán seguridad jurídica al sistema de patentes y de propiedad intelectual en general.

En efecto, el problema no es de poca monta, puesto que, aunque la Superintendencia de Industria y Comercio cuenta con la especialización deseada por todos para conocer de litigios de patentes, los jueces civiles del circuito cuentan también con dicha competencia, con lo cual, tratándose de casos de patent trolls podemos estar en corto tiempo enfrentándonos con problemas de fórum shopping.

En este sentido, es posible que los demandantes elijan el juez que conocerá el asunto, bien sea por motivos territoriales -en donde más dificultad tenga el demandado para defenderse-, o por motivos de especialización, en donde el juez tenga mayor o incluso menor nivel de experticia, según el caso concreto.

 

La solución a esta situación no es otra que la capacitación a todos los operadores jurídicos (jueces y magistrados) para que tengan la especialización y experticia suficiente para conocer de los casos de patentes que se presenten y, de esta manera, evitar que la falta de experticia sea un factor que fomente la práctica del fórum shopping.

[1] El texto de la sentencia puede encontrarse aquí http://www.ipwatchdog.com/wp-content/uploads/2017/06/Supreme-Court-TC-Heartland-v.-Kraft-Foods-No.-16-341-May-22-2017.pdf

[2] MULLIN, J. ¿Patent Trolls en Colombia? Disponible en http://propintel.uexternado.edu.co/patent-trolls-en-colombia/

[3] First Patent Ruling in Colombia http://propintel.uexternado.edu.co/first-patent-troll-ruling-in-colombia/

[4] El texto original en inglés: “The pejorative term “patent troll” has been given to those businesses whose income is derived from buying patents and then seeking royalties from infringers by threatening litigation. Typically, threats of patent infringement litigation are settled (…)”

[5] “Extreme trolling behavior—in which the patent is simply hidden “in a submarine-like way” until an operating company independently invents and commercializes—is necessarily harmful because society gains nothing from the patent”. Post disponible en http://www.patentlyo.com/patent/2013/05/patent-troll-panel-at-yale-law-school.html

[6] Patent trolls filed hundreds of lawsuits to beat Dec. 1 deadline Disponible en https://arstechnica.com/tech-policy/2015/12/patent-trolls-filed-hundreds-of-lawsuits-to-beat-dec-1-deadline/

[7] LIPTAKMARCH , M. Supreme Court Considers Why Patent Trolls Love Texas. Disponible en  https://www.nytimes.com/2017/03/27/business/supreme-court-patent-trolls-tc-heartland-kraft.html

[8] “[a]ny civil action for patent infringement may be brought in the judicial district where the defendant resides, or where the defendant has committed acts of infringement and has a regular and established place of business.”