La carrera por liderar el Asia-Pacífico y dos visiones de la Propiedad Intelectual
Cuenta la leyenda que estando en sus días finales en la isla de Santa Helena, el célebre estratega militar Napoleón Bonaparte, haciendo memoria de los días en que no había vacilado en desafiar a los poderosos reinos de Europa, pensó cauto al toparse su mente con el mapa del lejano oriente, pues pronunció palabras que algunos consideran proféticas: “Dejad a la China dormir, porque cuando despierte el mundo entero temblará.[1]” Ya hoy en el siglo XXI, esos días de sueño parecen haber llegado a su fin, ya que no son desconocimiento popular todos los logros que últimamente ha venido cosechando el gigante asiático.