Derechos de Autor y Conexos
31 of July,2025

El derecho de recisión: La figura que llevó a Superman del éxito mundial a la disputa transnacional

Por: Dana Barreto - Estudiante de Maestría en Propiedad Intelectual de la Universidad Externado de Colombia

A propósito del estreno de la nueva película de uno de los superhéroes más icónicos de todos los tiempos, vale la pena recapitular una de las batallas legales más intensas en la historia de los derechos de autor en el mundo del entretenimiento.

En medio de la Gran Depresión, un día como cualquiera en 1938, los estadounidenses conocieron al personaje que les devolvería la esperanza en tiempos de crisis. Ese año, Jerry Siegel y Joe Shuster firmaron un acuerdo que cambiaría para siempre el mundo del entretenimiento. Por tan solo 130 dólares, vendieron el superhéroe más exitoso de la historia: Superman. Publicado por Action Comics en su icónico número 1, Superman marcó el inicio de la era dorada de los cómics y se convirtió en el pilar de una industria multimillonaria.

Sin embargo, con el paso de los años, los herederos de Siegel y Shuster han intentado recuperar los derechos sobre el icónico personaje, entablando múltiples batallas legales contra el actual titular de los derechos: Warner Bros. Discovery. El pilar fundamental de esta disputa se centra en una figura jurídica poco conocida pero poderosa: el derecho de recisión.

“Transferred to [DC Comics] the first thirteen page Superman strip, ‘all good will attached there to and exclusive right to the use of the characters and story, continuity and title of strip . . . to have and hold forever and to be your exclusive property…”[1].

Con esta cláusula, Jerry Siegel y Joe Shuster cedieron a DC Comics los derechos sobre la primera tira de trece páginas de Superman, las cuales incluían la historia, los personajes y el nombre del superhéroe. Este documento fue la base con la que DC contraatacó la demanda interpuesta por los autores en 1947, en la que solicitaban la invalidez del acuerdo original. Sin embargo, la Corte concluyó que el contrato era legal y válido, confirmando a DC como titular exclusivo del personaje. Aunque Siegel y Shuster más adelante llegaron a un acuerdo económico con la compañía, la situación tomó un giro inesperado décadas después. Con la entrada en vigor del Copyright Act de 1976, se introdujo la figura del derecho de recisión (termination of transfers)[2], una herramienta legal que permitiría a los autores (o sus herederos) recuperar los derechos de una obra que hubiesen cedido, una vez transcurrido un determinado plazo.

La lógica detrás de este derecho se fundamenta en una realidad frecuente en la industria creativa: los autores, al momento de ceder sus derechos, no siempre pueden prever el éxito comercial de sus obras.

El claro ejemplo de esta situación es Superman: The Movie (1978), protagonizada por Christopher Reeve, que no solo marcó un hito en el cine de superhéroes, sino que también se convirtió en un éxito comercial. La película recaudó más de 300 millones de dólares en taquilla a nivel mundial[3], consolidando a Superman como un fenómeno cultural y multimillonario. Este tipo de éxito, inimaginable en el momento de la cesión original, refuerza el propósito del derecho de rescisión: Darles una segunda oportunidad a los autores (o sus herederos) de recuperar los derechos patrimoniales de sus obras y beneficiarse de forma más equitativa de sus creaciones.

Con el fin de garantizar una aplicación más eficaz, el Copyright Act integró el derecho de rescisión partiendo de dos situaciones: i) Cesiones realizadas antes del 1 de enero de 1978: Los autores o sus herederos podían recuperar los derechos cedidos una vez transcurridos 56 años desde la cesión original, enviando una notificación entre 2 y 10 años antes de la fecha en que se pretendía hacer efectiva la rescisión[4] y ii) Las cesiones realizadas después del 1 de enero de 1978: El derecho de rescisión puede ejercerse 35 años después de la publicación o 40 años después de la firma del contrato, lo que ocurra primero, también mediante una notificación entre 2 y 10 años antes de la fecha efectiva[5].

Así pues, la aparición de esta figura ofrecía una vía para los herederos de Siegel y Shuster, quienes asumieron la batalla que sus predecesores no lograron concluir en vida. En cumplimiento con los plazos y formalidades exigidos por la ley, enviaron las notificaciones de rescisión con la esperanza de recuperar lo que alguna vez les fue arrebatado. Y, por un instante, se abrió la posibilidad de que el Hombre de Acero regresara a las manos de aquellos que crearon el primer superhéroe que hizo soñar a la humanidad.

Sin embargo, como en toda historia heroica, llega el momento del falso triunfo, ese instante en que la victoria parece al alcance, pero el desenlace toma otro rumbo. Tras la muerte de Joe Shuster en julio de 1992, sus herederos, firmaron un acuerdo con DC Comics en el que aceptó una cuota económica anual y otros beneficios a cambio de renunciar expresamente al derecho de rescisión sobre Superman[6]. Este contrato, aunque ofrecía cierta estabilidad económica, tuvo consecuencias jurídicas, pues invalidó las notificaciones de rescisión que intentaron realizar posteriormente. Para colmo de males, años más tarde, en 1998, el Congreso de Estados Unidos introdujo el artículo 304(d) en el Copyright Act, como una medida excepcional para autores o herederos que no habían podido ejercer el derecho de rescisión sobre las cesiones realizadas antes del 1 de enero de 1978. Esta nueva vía ofrecía una segunda oportunidad, pero para los herederos de Shuster, ya era demasiado tarde. El acuerdo de 1992 cerró la puerta antes de que pudiera abrirse.

Por otro lado, tras de la muerte de Siegel, sus herederos procedieron con la notificación de la rescisión conforme el Copyright Act, pues a diferencia del caso Shuster, hasta ese momento no habían firmado acuerdo alguno que impidiera el ejercicio de tal derecho. El caso llegó a los tribunales de Estados Unidos y, “En 2008, un tribunal de distrito dictaminó que los herederos de Siegel habían recuperado una participación en los derechos de autor de Superman y de otros personajes asociados, como Superboy.”[7].

Esta victoria fue crucial no solo para los herederos de Siegel, sino que se convirtió en uno de los precedentes más emblemáticos en los que se reconoció el derecho de rescisión. Gracias a esta figura, los herederos accedieron a una compensación económica más justa y obtuvieron influencia sobre elementos esenciales del universo de Superman. Pero, lo más importante fue lo que representó para otros creadores, una posibilidad de recuperar el control sobre sus obras.

Pero, el triunfo logrado fue efímero, pues en el año 2009 “La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito revirtió [la decisión de 2008], dictaminando que el acuerdo de 2001 extinguió la rescisión previamente notificada para los derechos de Superman de 1938.”[8]. Esta desafortunada situación se originó por un acuerdo entre los herederos de Jerry Siegel y DC Comics, similar al firmado años antes por los herederos de Shuster. Lo más sorprendente es que dicho acuerdo no fue formalizado mediante contrato, sino que consistió en una carta enviada por los abogados de la compañía, la cual fue presentada en sede de apelación y considerada jurídicamente vinculante[9]. La Corte entendió que, con esa comunicación, los derechos patrimoniales habían sido nuevamente cedidos, lo que implicaba reiniciar el conteo para ejercer el derecho de rescisión. Como consecuencia, se anuló el fallo anterior y DC Comics recuperó el control total sobre Superman.

Esta disputa se ha librado durante años y ha obligado a Warner Bros. a manejar la tensión jurídica en torno a Superman con extrema cautela y estrategia. Durante la producción de El Hombre de Acero (2013), protagonizada por Henry Cavill, el estudio tuvo que limitarse al uso de aquellos elementos del personaje que no se encontraban en disputa legal, con el fin de evitar un posible bloqueo del estreno. Lo mismo ocurrió con La Liga de la Justicia dirigida por Zack Snyder en 2017, donde las restricciones legales sobre ciertos componentes del universo narrativo obligaron a la productora a tomar decisiones creativas y contractuales con el fin evitar cualquier infracción.

Actualmente, con el regreso del kryptoniano a las pantallas grandes, la tensión entre las partes volvió a estallar. Los herederos de Shuster presentaron por primera vez una demanda internacional alegando que, conforme a la legislación en derechos de autor de países como Francia, Canadá, Reino Unido, Irlanda y Australia, los derechos patrimoniales sobre Superman debieron revertirse de manera automática 25 años después del fallecimiento del autor. Como consecuencia, acusaron a la productora y a la editorial de cómics de incurrir en infracción de derechos patrimoniales, y solicitaron una orden judicial que frenara la distribución internacional de la nueva película dirigida por James Gunn.

Pese a ello, “El tribunal desestimó la demanda por falta de jurisdicción material, al considerar que no le corresponde interpretar ni aplicar legislación extranjera en materia de propiedad intelectual”[10], pues la estratégica de los abogados de Shuster consistía en aplicar una lógica similar que si bien, no es el derecho de rescisión propio de los Estados Unidos, es una reversión automática de derechos sin necesidad de presentar notificación alguna[11].

Aunque el estreno de la nueva película de Superman ya es una realidad en las salas de cine, la disputa por sus derechos patrimoniales sigue vigente. Su intento de frenar la distribución internacional mediante una demanda basada en legislación extranjera no prosperó en sede federal, pero dejó claro que, aún hoy, la figura del Hombre de Acero moviliza no solo al público, sino también a los sistemas jurídicos en distintas partes del mundo. Y si los herederos optan por continuar esta batalla, tendrán que enfrentarse a lo inevitable: el ingreso de Superman al dominio público en 2034.


[1] Kratzer, D. F. III. (2013). Up, up & away: How Siegel & Shuster’s Superman was contracted away & DC Comics won the day. West Virginia Law Review, 115(3), 1149-1150.

[2] United States Copyright Office. (1976). Copyright Act of 1976, 17 U.S.C. §§ 201-203. Recuperado de https://www.copyright.gov/title17/92chap2.html

[3] Box Office Mojo. “Superman (1978) – Box Office.” Recuperado de https://www.boxofficemojo.com/title/tt0078346/

[4] Legal Information Institute. “17 U.S. Code § 304 – Duration of copyright: Subsisting copyrights.” Cornell Law School. Recuperado de https://www.law.cornell.edu/uscode/text/17/304

[5] Legal Information Institute. “17 U.S. Code § 203 – Termination of transfers and licenses granted by the author.” Cornell Law School. Recuperado de https://www.law.cornell.edu/uscode/text/17/203

[6] FindLaw. “Siegel and Shuster v. Warner Bros. Entertainment Inc. – Case Summary.” Recuperado de https://caselaw.findlaw.com/

[7] Dallas F. Kratzer III, “Up, up & Away: How Siegel & Shuster’s Superman Was Contracted Away & DC Comics Won the Day”, 115 W. VA. L. REV. 1143 (Spring 2013).

[8] Kratzer, D. F., III. (2013). Up, up & away: how siegel shuster’s superman was contracted away dc comics won the day. West Virginia Law Review, 115(3), 1143–1184.

[9] Rodrigo, M. J. (2013, enero 21). Warner Bros gana la batalla legal por los derechos de Superman. Recuperado de: LegalToday. https://www.legaltoday.com/practica-juridica/derecho-civil/nuevas-tecnologias-civil/warner-bros-gana-la-batalla-legal-por-los-derechos-de-superman-2013-01-21/

[10] Diario Constitucional. (2025, abril 29). Tribunal estadounidense desestima demanda por derechos internacionales de Superman. Recuperdo de: https://www.diarioconstitucional.cl/articulos/tribunal-estadounidense-desestima-demanda-por-derechos-internacionales-de-superman/

[11] Copyright Act 1911, c. 46, s. 5. (1911). Recuperado de https://www.legislation.gov.uk/ukpga/Geo5/1-2/46/section/5/enacted